En tres retazos

Al mismo que me condena Articulos de Alfonso Piñeiro, nick Al-Duende, publicados en cualquier soporte,
con memoria o sin fortuna, que llegaron o que no quisieron quedarse...
y algún experimento de periodista que busca su espacio en la red

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Confidencialba Mi actual proyecto profesional, del que soy editor.
Sus principios son independencia, crítica, certeza e información.

También en Soitu.es y en Twitter

ContraTitulares Primera experiencia blogger.
Única referencia durante mucho tiempo con ese término en Google.
La aventura terminó cuando dejé Madrid por Albacete... pero cualquier día regresará

Adios, Madrid

20091123

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Alakrana, J'accuse

La columna del editor de Confidencialba


Pronto se cumplirán 112 años, cifra nada redonda, cifra nada glamourosa, de un acontecimiento que revolvió las tripas de toda la sociedad francesa: el texto del escritor Émile Zola titulado J'accuse (Yo acuso), contra todos los cargos públicos y autoridades que habían propiciado el encarcelamiento injusto del Capitán Alfred Dreyfus por un delito de espionaje, consistente en la entrega a Alemania de documentos secretos. Pocas cosas han cambiado. Entonces, como hoy, los gobiernos mienten cuando le vienen mal dadas. Y entonces, como hoy, la prensa se olvida de su necesario papel de contrapoder y cierra filas con la patria. Entonces fue Dreyfus. Hoy es Alakrana.

47 días de secuestro y 2,7 millones de euros de rescate, supuestamente pagados por el Ejecutivo. Hasta tres mentiras consecutivas se cuentan. Pero, y sobre todo, una prensa cómplice. Una canalla que tiene menos de sustantivo que de adjetivo. Quienes no se han puesto del lado del Gobierno se han situado justo en el lado contrario, obedientes al código de valores de apuntarse una batalla al lado de Mariano Rajoy y su brillante secuaz María Dolores de Cospedal. Pero pocas, muy pocas voces, en lo social, en lo político, en lo informativo, han tenido la valentía de mantenerse independientes. De sacudirse de encima el polvo amargo del patrioterismo rancio y ramplón, el Santiago y cierra España. De poner los puntos sobre las íes –o las tildes– y hacer valer el precepto superior del Derecho Internacional.

Y de esas pocas voces, algunas han cometido imprecisiones gratuiticas. Como que el atunero Alakrana faenaba en aguas somalíes. No es cierto. No al menos al momento del abordaje, a 340 millas de la costa africana, más allá por tanto de las 200 millas que pautan la zona económica exclusiva, y mucho más que las 12 reservadas como aguas jurisdiccionales según el Derecho Internacional. Culpables, por tanto, en primer grado y sin posibilidad de reconsideración, los propios asaltantes. Los denominados "piratas". Que no por obvio parece que lo tenga claro todo el mundo.

Ahora bien, no son menos ciertas cuestiones anexas sobre las que la sociedad ha optado por hacer mutis. Como que hasta los primeros casos de "piratería" la esquilmación de los lechos marinos somalíes era un hecho constatado, mientras las potencias occidentales miraban para otro lado. Cuestiones como que la acción de los "piratas" es ilegal por su extralimitación y por su propio modus operandi, pero su intimidación ha logrado lo que la legislación internacional no había hecho valer, como es la soberanía de esas 200 millas para los pescadores de Somalia con más voluntad que recursos materiales, que navegan, pescan, comercian y tratan de sobrevivir con el producto de sus mares. Y que para la población local un secuesto es un mal menor, que se celebra no por desear mal alguno a los secuestrados, sino porque en 15 o 20 años no habían visto existencias tan generosas a las que poder echar la red en sus propias costas.

No se ha pasado por alto que la bandera izada en la cubierta era la ikurriña vasca. Pero quienes han hecho "bandera" de este aspecto han utilizado sus argumentos para defenderse de sus particulares fobias y paranoias particulares, por las que todo lo vasco es abertzale y por tanto sospechoso de colaboracionista con el entorno de ETA. Máxime cuando parte de la población en tierra, en el Bermeo del puerto, se muestra simpatizante con el nacionalismo. No se ha hecho mella en la ikurriña para denunciar algo más monstruoso, como es el hecho de que la sustitución de la bandera de origen por la euskalduna en cuanto se ingresa en aguas internacionales es una práctica habitual de numerosas embarcaciones con armador o capitán vasco. La pregunta es si se hace con el consentimiento o no de las autoridades, o al menos con su conocimiento.

Sí se ha pasado por alto una cuestión ligada a la anterior, aún más terrible, como es la tónica generalizada de que la bandera de pabellón, la real, no sea la española, ni la vasca, sino la que interesa en cada momento según los límites legales que cada país impone a la pesca de determinado producto. El Alakrana, señoras mías, señores míos, faenaba bajo pabellón japonés. Nipón. Porque quien así lo hace tiene luz verde para faenar hasta que las tripas del barco revienten de avaricia.

También se ha pasado por alto que, a pesar de que el navío fue interceptado en aguas internacionales, se había alejado por su cuenta y riesgo, tres advertencias mediante, del perímetro de seguridad de la Operación Atalanta. Es decir, del dispositivo de seguridad con el que la UE trata –con escaso éxito– de proteger la seguridad de los pesqueros en el Índico, y en la que la implicación de España resultó crucial para su puesta en marcha en septiembre de 2008. Y que nace, justamente, de las amenazas de marineros sin ley que decidieron tomarse la justicia por su mano, frente a la inoperancia de un Gobierno sin país que admitía, o se resignaba, a que sus costas fueran esquilmadas por armadores con una codicia incontenible. Por empresarios que se pasan "por el forro" la legislación internacional, y la seguridad de sus muchachos en alta mar, si con ello se llevan unos euros más a los bolsillos. Y que alegan como excusa que no encuentran pesca en el perímetro de la Atalanta. ¿No hay peces en todos los dos millones de kilómetros cuadrados que abarca el área "segura"? ¿De verdad?

Así pues, frente a un pabellón nipón, una ikurriña que no está contemplada en el Derecho Internacional –si debiera estarlo o no, y si sus portadores son antiespañoles o no, es un debate forzado y que responde a fantasmas de mentalidades enanas–, con tres cuartas partes de su tripulación formadas por ciudadanos extranjeros, y un barco que por decisión propia –o forzada por el armador– se expone al peligro y lo hace con conocimiento de causa, ¿qué responsabilidad cabe exigirle a un Gobierno español?

El Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero sale muy trasquilado de esta campaña. Habría tenido mayor credibilidad si hubiera abandonado a los marineros a su suerte, que es lo que tendría que haber hecho con la ley en la mano, por antihumanitario que resulte. O si se hubiera dejado de trapisondadas sobre tres pobres desalmados y la aplicación de la Justicia sobre ellos. Pero no. Optó por ceder al chantaje de quienes han utilizado el sufrimiento de las familias para airear sus fobias antinacionalistas, antisocialistas o incluso de corte marcial, del tipo "el presidente del Gobierno cree que los soldados son hermanitas de la caridad" (Pablo A. Iglesias, en LaSemana.es), o "los familiares y los marineros, que son los clientes, siempre tienen razón" (Jenaro Castro, Diario de Pontevedra).

Mientras, la torpeza gubernamental de tratar de torpedear la libertad de expresión, ha sido utilizada por sus adversarios para criticar aquello que muchos de ellos desearían, y acusar a Rubalcaba de ser "el Big Brother que todo lo ve" (Manuel Casal, ABC). Cuando el Estado Social y Democrático de Derecho –que es como define a España la Constitución de 1978– se acepta a regañadientes, todo vale con tal de tambalearlo. Incluso hacerle responsable de las perversiones que no tendrían problema en imponer los voceros, los que se dan golpes de pecho porque los "periodistas molestamos en algunas ocasiones" (Juan Antonio Tirado, en El Semanal Digital).

Lean a Edurne Uriarte, Mentiras de Estado, en ABC. Lean a Pedro J. Piqueras, Las mentiras del Gobierno, en Faro de Vigo. Lean a Felix Madero, El hombre inmaduro, también en ABC. El tono es siempre el mismo. Nadie quiere reparar en qué llevó a Somalia a su putrefacción estatal que genera gusanos como lo asaltantes del Alakrana. Para todo el mundo lo que cuenta es pedir cuentas al Gobierno por sus mentiras, y, ya que el Pisuerga pasa por Valladolid, colgarle del palo mayor por el sambenito de "negociar con los pistoleros" y otras sandeces que tanto gustan en los sectores a los que se les eriza el pelo imaginando si el Abuelo lo habría hecho mejor que Zapatero. O, en su defecto, Rajoy.

Así que, ya que quien esto firma no se considera a la altura intelectual y literaria de don Émile Zola, sí quiere dejar algunas pistas por si a algún ínclito literato hispano (incluido don José Saramago, es un decir), le da por tomarlas para un J'accuse del siglo XXI. Y acusar al Gobierno de la Alianza de Civilizaciones de no arrojar luz y taquígrafos sobre la sistemática violación del Derecho Internacional por las potencias occidentales. Acusar al mismo Gobierno, nacido entre otros sucesos del "España no se merece un Gobierno que les mienta", por mentir, al menos, con el origen del rescate, la situación controlada y "en tierra" de tres marineros que nunca llegaron a desembarcar, y la gestión posterior al pago, en una imposible huida mar a través de los trapisondistas somalíes. Acusar a ese mismo Gobierno, el del "No a la Guerra" de sostener, amparar o incentivar la continuación de las políticas económicas que perpetúan y ensanchan la brecha entre los países del Norte y los del Sur.

Pero acusar, también, al Partido Popular de la defensa de la unidad de España, por utilizar el sufrimiento de las familias de los marineros para achuchar al Gobierno, no en interés de la ley, sino de la siguiente cita electoral. Acusar a la prensa de haber mantenido y seguir manteniendo discrepancias sólo aparentes, pero uniformidades de fondo para con el poder establecido, alianza contra natura del espíritu de su audiencia, y que explica la crisis en el sector mucho más allá de la caída del mercado publicitario. Y acusar, por último, a los empresarios sin escrúpulos, los armadores en este caso, dispuestos a sacrificar la vida, el bienestar o la seguridad de sus empleados a cambio de incrementar la cuenta de resultados. Algo parecido hizo la banca con los clientes ninja durante 12 años con las hipotecas... y a la vista están los resultados.

20091111

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Aeropuerto... ¿para qué?


Confidencialba, la columna del editor


Las cuentas no cuadran. Ni seis millones, ni 2,9. Ni para tres años, ni para uno. Hinchar la cuenta de resultados de una línea aérea a base de publicidad institucional es un atentado contra la lógica, salvo que se pretenda instalar de aquí a unos años, en Albacete, alguna suerte de instituto de enseñanzas en marketing y posicionamiento que sea referente global. Y casi nada hace pensar que vaya a ser así. El problema del Aeropuerto no es la crisis, en la que podía escudarse el Gobierno local; pero tampoco la alcaldesa, como asegura casi con espasmos la oposición.

El problema del Aeropuerto civil de Los Llanos no es el qué. Ni el quién. Es hasta probable que ni el cómo. El problema es el para qué. Que es el mismo problema que tiene en su definición y en su identidad Castilla-La Mancha como bloque geográfico heterogéneo, y Albacete en particular como provincia de "ni contigo ni sin ti tienen mis males remedio". Socialistas y populares se desgañitan en echarse los trastos a la cara por ver quién es más capaz de construir una ciudad de primera. Y dejan en el aire la cuestión central: en lugar de qué le hace falta a Albacete, se trata de averiguar para qué le hace falta.

Si algo tiene de peculiar el rifirrafe que populares y socialistas protagonizan desde el pasado Pleno municipal, a cuenta de la subvención vía publicidad para mantener la línea aérea de Air Nostrum (Iberia) –que salvando periodos vacacionales opera en exclusiva a Barcelona es que se han invertido los términos de la bronca política habitual. En este caso, son los populares los que hablan con datos y cifras en la mano, con comparativas, con estudios y con opciones. También con medias mentiras, como obviar que 3,2 de los 6,1 millones de euros en publicidad proceden de la Junta. Lo que tampoco puede ser consuelo, como pretende el portavoz del Grupo socialista, Antonio Martínez, pues a fin de cuentas es erario público. Aquí, el PSOE se defiende como gato panza arriba.

Tampoco puede ser consuelo que se trate de un gasto a tres años. Se mire por donde se mire, hablamos de casi un millón anual de media. Ese dinero, repartido entre los 12.000 viajeros del aeródromo, da a 80 euros por cabeza. Con tales cifras bien parece que se pueden emprender acciones más imaginativas que regalar los oídos a una compañía aérea, acción legal pero quizá no legítima, sobre todo si procede de una Corporación de signo “socialista”.

Se da por hecho que el Aeropuerto debe sobrevivir. Pero no se establece en función de qué prioridades para la ciudad. El gasto anual de publicidad es superior a las cantidades consignadas en el Presupuesto municipal para la promoción de dos de los posibles valores de la ciudad, el Turismo y el Comercio, que juntos reciben un pellizco de 624.000 euros.

Si de lo que se trata es de fomentar la presencia del empresariado albaceteño en la Ciudad Condal, el cambio de horario para los vuelos tampoco favorece, pues ahora se les obliga a pernoctar allí. Y si lo que se pretende es invitar al empresariado europeo a instalarse en Albacete, habrá que buscar los servicios de valor añadido que puede ofrecer la ciudad, ya que las empresas no se asentarán aquí porque se financie o se deje de financiar a una línea aérea, por mucha publicidad que se incorpore en los aviones.

Y no se puede argumentar, como pretende Martínez, también concejal de Hacienda, Patrimonio y Urbanismo, que el Ayuntamiento no tiene competencias sobre el Aeropuerto. Sí las tiene sobre sus posicionamientos, como exigir o no al Estado que mantenga en pie las infraestructuras que pone en marcha. Sí las tiene sobre los montantes de dinero del bolsillo de todos que pone en circulación, o que solicita como ayuda a la Junta. Y sobre todo sí las tiene, ya que hablamos de publicidad, en la promoción, venta y difusión de la imagen de Albacete. Debe ponerse las pilas, porque en tiempos de crisis no se aplaude la chequera de una institución, sino su capacidad de innovación para obtener más por menos.

20091103

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El arcaísmo parlamentario

Confidencialba: la Columna del Editor


No seré yo quien niegue al parlamentarismo sus virtudes. Demasiada sangre derramada, demasiado alzamiento levantisco, demasiados caprichos de botarates visionarios, como para echar ahora por tierra el sistema menos imperfecto de gobierno de cuantos ha experimentado esta humanidad siempre a la deriva. Ahora bien, la asistencia a un Pleno como el del Ayuntamiento del jueves pasado, con todo lo agitado, intenso y hasta simpático que resultó, deja siempre un sinsabor amargo en la recámara de la convicción democrática: ¿sirve para algo? En el fondo, ¿sirve para algo?



Si hablamos desde el estricto punto de vista de la técnica política, todas las intervenciones, turnos de palabra, chascarrillos, puyazos, recados, réplicas, dúplicas y moderaciones resultan del todo irrelevantes. Si lo que nos preocupa es la gestión de la cosa pública, de los intereses de la ciudadanía y de los bienes y servicios municipales, la única medida real del debate en sede legislativa es el sentido del voto, muchas veces conocido o al menos previsible con la sola lectura del punto correspondiente del orden del día.

El origen del parlamentarismo se halla en la exigencia planteada antaño por movimientos políticos antisistema (antidespóticos, antiabsolutistas), hoy obligación impuesta a sí misma por la clase política, para transmitir con luz y taquígrafos las razones de sus posicionamientos ante todo lo legislable; surge también de la saludable necesidad de ejercer la fiscalización de cualquier gobierno, para evitar derivas autoritarias. Pero tal como está configurado hoy, desde el Senado hasta cualquier Ayuntamiento pasando por las Cortes regionales, la concurrencia a estos eventos la forma la propia casta política, la periodística, una representación de la asociativa y, salvo raras y honrosas excepciones, pare usted de contar.

A su vez, el contenido de las mociones, cuando no el texto completo de las mismas, ha sido suficientemente aireado con antelación. Máxime si las propone la oposición, que obtiene así dos impactos en prensa por el precio de uno. Precio que no es tal, pues el breve y escaso terremoto político que puede procurar es el mínimo anzuelo que una prensa local y provincial de calidad desea echar al macuto de los hechos noticiables.

Cabe entonces la duda razonable de que, más allá de sus esencias y orígenes, el parlamentarismo sea hoy una parte del show business, debidamente aderezado con el revestimiento de la seriedad institucional. O quizá no tanta seriedad –que sus señorías se gastan una ironía fina y una sátira burda de padre y muy señor mío–, pero al menos sí institucional. Se acepta la transaccional. Pero entonces, y aplicado el punto de vista de la técnica informativa, el procedimiento oficial sobra al 90%. No hay cronista en su sano juicio que considere pertinente, y eficaz, levantar acta de cuanto acontece en un Pleno municipal, regional o del Congreso.

Todo queda en un bluff mediático: las ráfagas más intensas para la tele, las más interpretables para la radio, y las más brillantes para la prensa escrita, ya se trate de notas de agencia, ya de labor propia de redactor, tanto en el papel condenado a la extinción, como en las ediciones digitales tan incomprendidas en su funcionamiento y estructura por las redacciones tradicionales. Los periodistas que cubren estos eventos descansan, y hacen bien, la mayor parte del tiempo, pendientes de que no se les escape una en las mociones que, en jerga, vienen cargadas de “chicha informativa”.

Además, a estos periodistas, por lo general primeros o segundos espadas de sus medios, gente curtida en mil desengaños como profesionales y en diez mil como ciudadanos, lo que realmente les/nos “pone” es el cotilleo fuera de asiento, allí donde el ustedeo y la descalificación desde la silla oficial se torna en tuteo y compadreo inter pares et functus officio; es decir, donde es factible e incluso habitual la sonrisa, la relajación y el intercambio de información –de la buena, de la que no se puede contar con alegría–. Por tanto, el Pleno en sí mismo es, a estos efectos, un ropaje dorado y decente para unas verdades desnudas y agrias que se narran fuera del auditorio.

Más allá de la mirada de periodista empotrado en este apartado del show business, la conciencia crítica y ciudadana que no quiere engañarse a sí misma sabe que a la postre nadie ha fiscalizado a nadie, que las posturas están tomadas de antemano, y que ninguna oposición torcerá la voluntad de ningún Gobierno, ni Ejecutivo alguno hará cambiar el parecer de sus adversarios. Desde luego, no en Cámara legislativa.

Así que con dolor, pero con tozudo realismo, se alcanza a comprender que el parlamentarismo de hoy tiene más de reliquia que de construcción armónica de un espacio democrático. Con aroma tan vetusto como digno de ágora posible y necesaria, pero recorrido por venas que golpean arcaísmo en lugar de sangre política, y espectáculos de corte y confección periodística en lugar de intercambio de ideas que merezcan el sobrenombre artificioso de debate parlamentario. Se antoja urgente modificar los escenarios de la política. Hacerlos abiertos, transparentes, cercanos y, sobre todo, interesantes para una población a la que cada cuatro años se le exige depositar su confianza en una urna.

20091027

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Velas a Sta. Porca Influenza

Confidencialba. La columna del editor.


He pasado (sí, y he sobrevivido, oh, hazaña), la temible gripe A. Que se dice no para autobombo personal ni para disculpar, o no sólo para disculpar, la semana de casi “apagón” vivida desde el pasado lunes 19 en Confidencialba. Sino también porque no habrá mejor oportunidad que ésta, y quizá sí mejor atalaya, pero desde luego no más honesta que la presente plataforma informativa, para tratar de colar entre el tiroteo diario de mensajes, contertulios, destripaterrones del corazón y oportunistas del micro, una personal, jocosa y postconvaleciente columna acerca de esta enfermedad.



Digo que he pasado (y sobrevivido) la gripe A sin demasiada convicción. Y me explico. Puede haber sido también la gripe estacionaria. O la del pollo empanado. O la del tranvía de las tres y cuarto. Porque miren ustedes por dónde, los facultativos y sus socias, las enfermeras, están hartos de ver síntomas de todos los colores, con todos los termómetros (mentira, que ya ni los hospitales tienen de los de mercurio de toda la vida), con dolores, sin dolores, con achises, sin achises, en mocosos y de moscosos, y con virus doble master en paracetamol por la Sorbona (cuna de la “resistencia” estudiantil), o sarandungueros como el que más y dispuestos a venderse por un mal plato de arroz con bacalao.

El mismo que les escribe pasó la exploración básica establecida por protocolo para la gripe A, antes llamada porcina en apelativo recurrido, y con razón, por los voceros de los gorrinos, los propietarios de las piaras, que no está el horno para bollos económicos. Pues eso. La exploración. Y nada. Niet. Nothing. Rien. Nasti de plasti. Pero es que la exploración da para lo que da: dolor de articulaciones, dificultad para respirar, dolor de cabeza... En fin. Questo è: ¿alguien sabe explicar la diferencia con la gripe común? Salvo analítica específica de sangre, si se dice gripe A es porque de momento no toca hablar de la de toda la vida, la estacionaria, la de la semana en casa ciscándose en la mala sombra de la mutación anual de turno y en la mala calavera que le deja a uno mientras le acosan los sudores y el agotamiento. Efectos secundarios (o terciarios) que, por cierto, produce también la gripe A.

Así que, ante el único síntoma de fiebres rondando los 38,5 con picos de 40 y bajadas a base de cócteles molotov de paracetamol, ibuprofeno y nolotil, con las pruebas de la gripe A en negativo y ya que el protocolo de actuación impide hablar por ahora, en octubre, de gripe estacionaria, el diagnóstico inicial fue, y la cita es textual: “virus jodón que te está dando por saco hasta que te lo quites de encima”. Que ya les gustaría a muchos periodistas, descartados los bocachanclas de la pornografía rosa, ser tan lenguaraces en un par de oraciones.

Es decir, infección vírica. Y contra los virus no hay nada que hacer. Sólo aplacar los síntomas y encender una vela a la patrona de los anticuerpos. Si alguien del equipo de don Ciriaco Benavente está a la escucha, tome nota de esta idea, regalo de la casa, y posible negocio de cepillo y donativo para el invierno que se nos viene encima. “Por dos euros, cinco velas a santa Porca Influenza, patrona de los virus”. Que la gente necesita creer en algo y la sarta de políticos que nos desgobierna ya no vale, está caduca. Y corrupta.

Pero entre bambalinas, la cosa es que los señores y señoras del fonendo no saben muy bien con qué se las están viendo. Hay mucho virus sin clasificar, o es el mismo que se presenta de las mil y una maneras posibles. Un genio de ser social, este virus. Muy propio del siglo XXI. Triunfaría en Facebook. Y en Tuenti. Y no hay dinero, oiga, ni vale la pena el esfuerzo, de aplicar a todo el mundo la analítica exhaustiva y específica. Así que ante la duda la más macanuda: gripe A, tómese estas pastillas señora, señor, descanse y no salga de casa. Pero ni el más remirao opta ya por el aislamiento, la mascarilla y el cataclismo universal. Salvo complicaciones, esto es ajo y agua. Como los del curso del 63. Ajo y agua.

Así me lo dijeron horas después: aunque no lo sea oficialmente, oficiosamente es una gripe A. ¿Qué va a ser si no? Y el abajo firmante se lo cree, porque así además tiene, por la patilla, percha para la columna de reenganche a la vida de juntaletras. Y porque puestos a elegir entre gripe A, gripe común y, repito entrecomillado, “virus jodón”, tiene más tirón presumir de sobrevivir a la primera.

Ya cuerdo y sin drogas machacando el hígado, sólo me cabe plantearme si existe el tal club Bildelberg. Y, en caso afirmativo, si una de sus misiones no habrá sido volvernos a todos tarambanas y suspicaces a una epidemia. La gripe A tiene, como tuvo la gripe aviar, más de experimento sociológico global y supuesto beneficio económico ilegítimo de farmacéuticas, que de riesgo sanitario mundial. Eso, y encender otra vela por los frikis de la Medicina que siguen investigando las infecciosas, la hermana pobre de los laboratorios, y la que sin embargo puede revelarse el día de mañana como salvadora para un virus cabrón que además de expansivo como este, sea letal. Uno de ellos, qué se le va a hacer, es hermano mío. Eso sí que es para sentir orgullo. Pero esa crónica ya pertenece al ámbito privado.

20091006

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La Losilla: 16 días y 438 noches

Publicado en Confidencialba


El revés definitivo a La Losilla, a ritmo de Joaquín Sabina

...438 noches. No tiene la musicalidad de Joaquín Sabina, pero casi. La isla urbanística La Losilla, planeada para la población de Chinchilla de Montearagón, dos millones de metros cuadrados para albergar una población tres veces superior a la de dicho municipio, está fuera de combate. El juzgado ha estimado en su totalidad el recurso contencioso-administrativo interpuesto por Izquierda Unida el 23 de abril de 2008, que anula el proyecto de reparcelación y puede dejar sin efecto el Plan de Actuación Urbanizadora (PAU), así como todos los acuerdos previos. Es la crónica de 16 días y 438 noches. Se la contamos. Se la cantamos. El lector, si gusta, puede emular la voz desgarrada de don Joaquín.

16 días y 438 noches. Es el título de la canción de la macrourbanización La Losilla. Los 16 días son las 16 jornadas clave en la relación resumida de la tramitación administrativa y judicial, leído ayer por la concejal de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Albacete, Rosario Gualda, y al que este Confidencial ha podido tener acceso, así como a un resumen ejecutivo de la sentencia del Tribunal nº. 2 de lo Contencioso-Administrativo. Cada uno de esos días se marca entre paréntesis en la crónica subsiguiente. Por su parte, las 438 noches es el tiempo que transcurre entre el rechazo unánime del Consistorio de la capital al proyecto urbanizador, el 17 de marzo de 2003, y la defensa que realiza en Albacete el entonces consejero de Vivienda y Urbanismo de la Junta de Comunidades, Alejandro Gil. Sólo un detalle: entre ambas fechas, el domingo 25 de mayo de 2003, se celebraron elecciones autonómicas y municipales.

Un Potosí y el consejero reincidiendo
Lo nuestro duró lo que duran dos peces de hielo en un güisqui on the rocks. El rechazo entusiasta de los dos grupos políticos mayoritarios fue un espejismo. Dos años y cuatro meses después del rechazo unánime del Ayuntamiento de Albacete (día 1), en el de Chinchilla el Plan recibió la aprobación inicial con los votos del Partido Socialista (PSOE) y la abstención del Partido Popular (PP). Sólo IU voto en contra (día 5). El 30 de mayo de 2006 (día 8), el Pleno chinchillano aprobó el PAU de La Losilla, a pesar de no contar con el informe preceptivo de la Confederación Hidrográfica del Júcar. Para entonces, los populares habían decidido que el proyecto bien valía un Potosí, y que mejor apoyarlo que andar a la greña.

En vez de fingir, o estrellarme una copa de celos, me dio por reír. Las alabanzas a la isla urbanística no tardaron en llegar. Primero, ya se ha dicho, fue el entonces consejero Gil, 438 días (o noches) después del rechazo del Ayuntamiento albaceteño (día 2). Pero es que el 9 de febrero de 2006 (día 7), el consejero reincidió, y ofreció una rueda de prensa en la que mostraba su apoyo al proyecto. En concreto, abogó por "incorporar Albacete al fenómeno de la creación de áreas metropolitanas". Idea que hoy, por cierto, es desestimada por el equipo redactor del futuro Plan de Ordenación Municipal (POM), de la capital.

De pronto me vi como un perro de nadie, ladrando a las puertas del cielo. Los argumentos de IU y de Ecologistas en Acción eran claros: diseñada dentro del ámbito municipal de Chinchilla, La Losilla responde al perfil de ciudad dormitorio que se nutre de y trabaja en Albacete, y permite puentear la legislación para no edificar Viviendas de Protección Oficial (VPO), dada la dimensión demográfica pequeña de la población de acogida. Sin embargo, su conexión a las redes de servicios de Chinchilla llevaría a esquilmar los recursos hídricos, y supondría una nube de contaminación por el uso obligatorio del vehículo privado. Nones. El 26 de mayo de 2006 (día 9) IU denunció ante el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha el PAU, y el tribunal respondió casi tres años después (día 13), que no admitía el recurso por razones de forma, aunque tampoco lo desestimó.

El PSOE albaceteño se vuelve internacional
Me dejó un neceser con agravios, la miel en los labios y escarcha en el pelo. Y de hecho, el 12 de abril de 2007 (día 10), casi un año después de la denuncia de IU, la Confederación Hidrográfica del Júcar emitió su informe, el mismo que resultaba preceptivo para la aprobación del PAU, pero al que no se había esperado, ya que recibió luz verde también casi un año antes. En ese informe, la CHJ establecía que no había recursos hídricos suficientes para poder acometer el Plan. Dio igual. En noviembre de ese mismo año (día 11), y por decreto de la Alcaldía, se aprobó el proyecto de reparcelación, en lo que para la coalición de izquierdas es un posible delito de prevaricación (toma de decisiones a sabiendas de que contravienen la Justicia).

Tenían razón mis amantes en eso de que antes el malo era yo. Sólo cuatro meses después del rechazo unánime del Ayuntamiento de Albacete, pero con los comicios ya celebrados, el 21 de julio de 2004 (día 3), Izquierda Unida solicitó que el Consistorio se personara en el proyecto para mostrar su plena oposición. Sin embargo, lo internacionales que se vuelven algunos cuentos, el PSOE albaceteño se hizo el sueco, despidió la iniciativa a la francesa y lo hizo con la rigidez alemana de su mayoría absoluta y el sibaritismo inglés de armar poco follón. Por si fuera poco, la Comisión Provincial de Urbanismo emitió el 8 de febrero de 2006 (día 6) informe favorable del Plan, aunque condicionado a factores como la obtención del preceptivo informe de la CHJ. Los malos, quién lo dudaba, eran los únicos que seguían obstinados en pegar el cerrojazo a La Losilla, por un quítame allá esas aguas, o un ponme aquí unas VPO.

Con una excepción: esta vez yo quería quererla querer, y ella no. Pero la historia tenía reservado un revés, llamado ruptura del saco de la avaricia, conocida como "crisis" en términos oficiales desde principios de 2009. Mucho antes, el 18 de mayo de 2005 (día 4) la urbanizadora Montearagón S.L. presentó en público el PAU. Y a lo grande: 1.808 viviendas, un campo de golf, un emplazamiento idílico... Con o sin resoluciones judiciales, cuatro años después, el 30 de marzo de 2009 (día 14, sólo una semana después de la inadmisión a trámite de la denuncia de IU), se anunciaba también en público la paralización del proyecto, debido a la falta de financiación, debido a la congelación de un crédito de 60 millones de euros por parte de Caja Castilla-La Mancha (CCM). Sólo un día antes, la entidad había sido intervenida por el Banco de España. Y ya por entonces se oía el rumor de que a uno de los inversores, Antonio Miguel Michel Méndez Pozo, empezaban a sobrarle tanto sus acciones urbanísticas como su responsabilidad como editor de los diarios del grupo La Tribuna.

Aprender a olvidarla
(...) Y eso que yo, para no (...) ser el fantoche que va en romería, con la cofradía del Santo Reproche. IU no se bajó del burro, ni antes ni después de la paralización momentánea de las obras. Aunque eso supusiera que le llamaran de todo, tal como recordaron ayer tanto la concejala Gualda como el coordinador provincial de la formación, Luis Ángel Aguilar. Por eso, el 23 de abril de 2008 (día 12), interpuso un recurso contencioso-administrativo contra el proyecto de reparcelación, que resultó admitido a trámite. Y exactamente un año después (día 15), denunció dicho proyecto ante el Juzgado nº. 2 de dicha jurisdicción. El caso estaba vivo.

Tanto la quería, que tardé en aprender a olvidarla 16 días... y 438 noches. El Juzgado declaró el pasado 29 de septiembre (día 16) la nulidad del Decreto de Alcaldía del 27 de noviembre de 2007, y afirmó que todos los planes previos incurren en causa de nulidad. Esta sentencia, por la que la formación política desea hacer expreso su agradecimiento a la letrada Almudena Alarcón, "pone freno a un verdadero pelotazo urbanístico con graves perjuicios medioambientales y sociales", sostuvo ayer Aguilar, "y a un modelo de desarrollo urbanístico que siempre fue amparado y promovido por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, y financiado por CCM". Este último aspecto es, a su juicio, uno de los aspectos del "fiasco monumental" de la etapa de la entidad financiera que concluyó con la intervención del organismo regulador (Banco de España).


Nota del editor: la utilización de pasajes de la canción de Joaquín Sabina 19 días y 500 noches se efectúa sin ánimo de sustraer, alterar o atentar contra la propiedad intelectual y los derechos de explotación comercial, lo que se pone en conocimiento de las autoridades competentes para que, si así lo estimara conveniente, y previa comunicación por su parte, este medio proceda a retirar dichas referencias.

Sentencia que declara nulo el proyecto

Este Confidencial ha tenido acceso a un resumen de la sentencia del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo nº. 2 de Albacete, por la que se declara la nulidad del proyecto de reparcelación de La Losilla.

Según este documento, el recurso interpuesto por IU el 23 de abril de 2008, ha sido estimado en su integridad. Las razones que han llevado a ello se centran en la aprobación por parte del Ayuntamiento de Chinchilla (noviembre de 2007) sin contar con el preceptivo informe de la CHJ.

En ese sentido el informe emitido por la Confederación siete meses antes especificaba que el pozo ubicado en la Finca la Morena no podía ser esgrimido por los partidarios de la isla urbanística como solución al problema del abastecimiento, como así se hizo, ya que la titularidad de su aprovechamiento corresponde al Ayuntamiento de Albacete".

De igual manera, echa mano del informe vinculante de la Comisión Provincial de Urbanismo, que exigía el informe de la CHJ que garantizara la existencia de recursos hídricos. Los acuerdos adoptados en contravención con el organismo provincial llevan al tribunal a declarar nulos todos los planes hasta ahora aprobados.


20090927

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Trabajar más y ganar menos, ¿no?

Confidencialba: la columna del editor. Por Alfonso Piñeiro


Queridas niñas y queridos niños. Las siguientes líneas están dirigidas a aquellos de vosotros que alguna vez habéis pensado "jo, mates, qué rollo, si eso no sirve para nada". Pues sí sirve, queridos. Sirve para saber cuándo alguien nos está tomando por el pito del sereno. Como el presidente de los empresarios castellano-manchegos, Ángel Nicolás, que ya sabéis que la semana pasada dijo que la salida a la crisis estaba en trabajar más y ganar menos. Aunque luego intentó arreglarlo junto a la consejera, Mari Luz Rodríguez, con aquello de que los primeros en aplicarse el cuento son los empresarios. Venga, vamos a hacer números.

Si os acordáis, polluelos, hace sólo un mes llamábamos la atención en esta página sobre una información de los Técnicos de Hacienda (Gestha), por la que el 68 por ciento de los españoles currantes ganábamos mil euros al mes, o menos. Es decir, 13.200 euros anuales, todo lo más. Bueno, es un poquito exagerado. Os lo explico por encima: los técnicos habían hecho los cálculos, al parecer y según se puede leer en El blog salmón, a partir de las rentas pagadas a Hacienda por rendimientos del trabajo, desempleo, pensiones y actividades económicas. Lo que es hacer un poco trampa.

Por ejemplo, si cualquiera de vosotros en los 12 meses de 2008 estuvo trabajando un tiempo, luego fue al paro, luego se hizo empresario, y después (es un ejemplo, sólo un ejemplo) tuvo un accidente y quedó a cargo de una pensión por incapacidad, pues eso cuenta como cuatro ingresos anuales. Y es evidente que ninguno, salvo milagros, va a dejar una media de más de mil euros al mes. Me seguís, ¿verdad, renacuajos?

Averiguar esta trampilla es lo que se llama contrastar la información, que es una práctica que hace mucho tiempo estaban obligados a hacer unas señoras y unos señores a los que se llamaba periodistas. Pero hoy que queda poco periodismo y menos ganas, pues lo de contrastar es lo último, y aquel día todos los periódicos salieron en tromba con el mismo titular: siete de cada diez (riojanos, albaceteños, cántabros, gallegos, sevillanos, etc), ganan menos de mil euros al mes. Esto que os he dicho es por dar una puyita. Vamos ahora a por otra vuelta de tuerca.

En ese mismo Blog Salmón, el primer comentarista de la noticia ofrece datos que se acercan más a la realidad. Y que, no os vayáis a creer, tampoco están tan lejanos de los que decía Gestha. Más o menos dice así. Primero, que el mileurismo debe ser contado no por debajo de 13.200 euros anuales, sino de 16.000, porque con lo que se pierde por el camino en cotizaciones y retenciones ya no situamos en esos mil euros al mes. Y segundo, que esa cantidad es lo que vienen a ganar 56 de cada 100 españoles que están en edad de trabajar y están dispuestos a hacerlo. Vamos, lo que se llama "población activa". ¿Todo OK? ¿Alguna duda? Seguimos, pues.

Si 56 de cada 100 ganan 16.000 euros, vamos a suponer que no es como tope, sino de media. Que ya es ser generosos. Os pregunto: ¿cuánto ganan los otros 44? Bueno, pues para esto es para lo que están las matemáticas, mis pequeños. Para esto y para más que vamos a ir viendo. Antes de responder es necesario saber cuál es el sueldo bruto medio anual de los españoles. Aquí los datos son del Instituto Nacional de Estadística (INE), del año 2007, que iréis descubriendo según cumpláis años que es la herramienta más potente (la estadística, no el instituto), para camuflar verdades incómodas y contar mentiras cómplices, y a veces hasta piadosas.

Según estos datos, que lanzaban las campanas al vuelo, resulta que los españoles habíamos subido (¡¡bien!!) a 1.616,18 euros al mes. No, no pongas esa cara, Luisito, que te veo venir y no es que tus padres estén discriminados: empieza a descontar pagas extras, complementos, horas extraordinarias, seguridad social y retenciones de IRPF (el impuesto directo), y verás como la cantidad ya se parece más a la que trae a tus padres de cabeza. Y a la que viene en el papel que llaman "nómina" cuando llegan a casa arrugándola y diciendo "con esta mierdecilla voy a cambiar de coche, ¡no te jode!".

Es decir, y para empezar a ponernos serios, los curritos españoles ganan una media de 20.234,16 euros. Eso quiere decir que 44 de cada 100 ganan por encima de esa cifra, para compensar a los otros 56 pringados que rondan los 16.000 euromortadelos. Esa cantidad que ganan los que más ganan se obtiene, mis niñas, nis niños, con una fórmula llamada "regla de tres", en este caso algo compleja. Os digo primero la operación y luego el resultado.

Llamaremos p1 al porcentaje de población que menos gana, p2 al que gana más y pt al total (es decir, el 100% de la población). Por su parte, llamaremos s1 al sueldo más bajo, 16.000 euros al año, s2 a la media más alta, que es la incógnita que queremos despejar, y st al sueldo medio nacional, que acabamos de decir es de 20.234,16 euros anuales. Bien. Pues la operación es la siguiente: s2 = (pt * st – p1 * s1) / p2. Haced los cálculos y veréis que la cifra es la siguiente: 25.623,09 euros. Es decir, por cada 44 españoles en edad de trabajar que ganan de media más de cuatro millones de las antiguas pesetas, hay otros 56 que están con mil euros al mes, más o menos. Como tus padres, Luisito. Como ellos. Pringaos.

Pero con todo y esto, lo divertido empieza ahora. Os pregunto: ¿no creéis que entre esos 44 de cada 100 españoles que más ganan, también habrá diferencias? ¿Que unos ganarán más que otros? Y dentro del grupo de los que más ganen, ¿no se podrá volver a establecer diferencias entre los más ricos y los menos ricos, y así hasta el infinito? Pues para eso, queridas amiguitas, queridos amiguitos, están las matemáticas. No tenéis más que renombrar las claves algebraicas, y lo que antes era s2 (el salario medio más alto), ahora será st (el salario medio final), volvéis a dividir la población en 56/44, y ¡a calcular!

No os apuréis, que ya os doy la fórmula. Con un pequeño secreto: necesitamos saber cuanto menos es el sueldo medio menor (16.000) respecto al mayor (25.623). A esta cantidad la llamaremos r, de ratio. Y será siempre fija: en este caso, con las cifras con las que jugamos, r = s1 * 100 / s2 = 62,44. Y ahora sí, ya podemos calcular. El nuevo s2 (el sueldo medio más alto), se obtiene con la siguiente fórmula: s2 = pt * st / (p1 + p2 * r), teniendo en cuenta que siempre pt=100, p1=56, p2=44, r=62,44 y st=anterior s2. Ahora podéis recalcular hasta el infinito para saber, dentro de los más ricos, cuánto ganan los más-más ricos, y cuánto los menos-más ricos.

Y aquí es donde viene el toque de atención al presidente de los empresarios de esta región, Ángel Nicolás. O como le gusta decir al presentador de La Sexta, Ángel Martín, un "zas, en toda la boca". He hecho para vosotros la prueba encadenando sólo cinco cálculos. Y como escarpias, chavales; se me ponen los pelos como escarpias. Porque aquí pringados todos. Sólo 17 de cada 200 españoles cobran de media unos 41.000 euros anuales, siempre en términos brutos. Pero si seguimos subiendo y queremos escalar hasta los 60.000 euros (10 millones de las antiguas pesetas), resulta que sólo 169 de cada 10.000 se puede permitir estar en medias de 65.896 euros.

Y el cachondeo ya es total dentro de este último grupo: de cada 100.000 de la población activa, sólo 725 rondan los 83.000 euros brutos anuales. Es decir, y como siempre nos hemos temido: según subes por la clase social, los más ricos son cada vez menos, pero ganan cada vez más. Y la tendencia se acentúa cada año: aunque os hemos dicho que el informe de Gestha tenía sus fallos, resulta que hace sólo tres años había contabilizado 11 millones de mileuristas, y la última vez que echó las cuentas le salieron 18. Si exageró el mes pasado, también exageró en 2005. Es decir, que el crecimiento de mileuristas es real. Y va a velocidad de vértigo.

Ahora que lo habéis entendido, podéis ir y contárselo a Ángel Nicolás. A ver si uno detrás de otro le convencemos que no es que no queramos trabajar más a cambio de ganar menos, sino que la mayoría de nosotros ya no tenemos bolsillo en el que rascar más hondo. Y que, quizá teniendo razón y todo, si no sale a la calle a ver cuánto cuesta un café, al menos podía echar números como cualquier empresario de bien, y ver que, como decía el sabio, "lo que no puede ser, no puede ser, y además es imposible". Y luego, ya si eso, le dice alguien que se dé un garbeíllo por la sección Sra. Crisis, Míreme a los ojos de este Confidencial, y que tome nota de que más hasta el cuello no puede estar el personal. Que invente otra milonga, que esta ya no cuela.